“... Notaba sus manos sobre mi cuerpo, sus caricias recorrían toda mi piel sin dejar espacio alguno sin explorar, ¿como habíamos llegado a esto? ¿culpa miá? ¿o quizás suya? Eso no importaba lo único que me importa ahora es no cesar en aque jugo incesante. Dio un paso hacia atrás pero me vi incapaz de ello, mi espalda topo contra la pared, y me sentía aprisionada entre su cuerpo y aquel muro que me impedía escapar a cualquier lugar. No hice mas que un mohin antes de poder lamer incesante sus labios dirigiendo mi boca hacia su cuello, a la par que mis manos descendiendo se colaban en su pantalón...”

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miércoles, 17 de noviembre de 2010

La muñequita rota

El hombre a de alzar las caderas de la chica mientras esta se coloca en una posición en la que mantiene el pie diestro apoyado y el otro en alto agarrado por el hombre, girada hacia un lado, y el hombre introduce el pene desde atrás, la mujer es aconsejable se sujete de este para facilitar la entrada.

La burra malparida que comía pétalos de rosa

El hombre yace tumbado sobre su espalda, y la mujer se coloca encima suya dándole la espalda. Si a la chica le gusta el sexo anal, el varón puede acompañar la penetración vaginal metiendole un dedo por el ano.

La pequeña montaña primaveral rodeada de mirlos azules y bolsas de plástico

El hombre se tumba y la mujer se arrodilla encima de su cara, mostrandole el coño para que este le practique un cunnilingus.

El mona que se vistió de seda pero se quedo igual de mona que antes o mas

El chico ataca por detrás, estando la mujer apoyada en una pared de cara a esta. El varón habrá de subir una de las piernas de la chica para poder penetrarla. No recomendada para hombres con problemas de lumbalgia.

El cardo borriquero que se follo a la flor de loto

Idéntica postura a la anterior, pero en este caso ambos estarán tumbados en el suelo y la chica colocara los pies uno a cada lado de la cintura del hombre. Este, por su parte, abrirá las piernas para poder recibir el cuerpo de la chica.

El tsunami que se trago a los patitos

Esta postura se practicara en la bañera. El hombre se tumba y extiende sus piernas. La mujer se monta encima, se tumba hacia atrás y apoya los pies en el borde de la bañera. La pareja ha de enlazarse con las manos para que el chico ayude a moverse a la chica.

La garza llorosa que lo dejo todo moqueado

La chica permanece tumbada de espaldas. El chico se tumba y ataca de lado, con el torso alejado del cuerpo de ella. La mujer alzara una pierna y rodeara el culo del chico para que este pueda penetrarla.

El ciempiés que se tropezó y cayo por el barranco de la colina rosa

Postura parecida a la anterior, pero en este caso la mujer estará acostada de lado.

El gracioso farolillo de papel bajando por el apestoso río contaminado

La chica se tumba de espaldas. El chico le alza una pierna y la penetra arrodillado.

La flor de los pétalos verdes y el putón verbenero

El varón se sienta arrodillado. La mujer, de espaldas, se sienta sobre el pubis y las piernas de el. El chico ha de agarrarla del pecho para sujetarla.

La delicada hoja de cerezo que le cerceno la cabeza a uno que pasaba por allí despistado

Ambos estarán tumbados de lado. El hombre ataca por detrás, levantando una pierna de ella para acometer la penetración. Ha de coger a la chica del hombro para sujetarla y que no se deslice al empujar.

El orejon que se compro unos zapatos horrendos para desviar la atención de sus orejas y al salir de la zapateria escucho: Mira el orejón, que zapatos tan horteras lleva

El hombre se colocara recostado en la cama con los pies en el suelo. La chica se sentara encima de su pubis, echándose hacia atrás hasta apoyar sus manos en la cama. El tiene que ayudarla a mantenerse semi-erguida sujetándola por los costados.

La mariquita que no podía volar pero corría mas que el viento

El hombre estará sentado en el suelo con las piernas flexionadas y el torso inclinado hacia atrás, manteniéndose con los codos. Entonces la mujer se sienta encima suya, con las piernas extendidas y apoyadas sobre los hombros de el.

La cucaracha zarrapastrosa

El hombre, sentado apoyando la espalda contra la pared. La chica, a horcajadas encima de el, con las piernas flexionadas como si estuviera en cuclillas.

El lago del cisne sonrojado

La chica estará de pie, con el torso inclinado hacia adelante y apoyado en alguna mesa o baranda. El hombre penetrara por detrás, estando también de pie. Si no encuentra de donde agarrarse para empujar, siempre podrá coger a la chica de la cintura.

La fría caverna inaccesible del monte Fujitsu

La chica yaciendo tumbada de espaldas con las piernas cerradas. El hombre, encima de ella introduciendo el pene entre sus piernas y rozándole toda la vulva para estimularle el clítoris (úsese lubricante).

La grulla paticoja de la cabeza gordisima

La chica, tumbada con la espalda apoyada en algún cojín. El chico, de rodillas, levantando las piernas de ella para penetrarla.

El conejo saltimbanqui que se cayo por el precipicio y se mato

Esta postura es parecida a la anterior, pero en este caso la chica mantiene las piernas en alto y encogidas, pudiendo el hombre apoyarse en los muslos y rodillas de ella para descansar todo el pecho.

El pequeño saltamontes chiripitiflautico y su maestro manco

La mujer, tumbada de espaldas. El hombre, de rodillas sobre la chica, manteniéndose con los brazos rectos y el cuerpo arqueado, mientras ella flexiona y sube las piernas enlazándolas alrededor del torso de el.

La minúscula nube del cielo que provoco la riada de los 500 años

La chica, de pie, se inclinara y apoyara con las manos en alguna mesa de poca altura. El hombre penetrara por detrás, también de pie.